Tésis. Hitchcock a la española.


A pesar de lo exagerada de la comparación, no dejo de pensar la capacidad de Alejandro Amenabar de mantener la tensión y fabricar una serie de sensaciones contrapuestas a lo largo de esta película. Esta  fue su ópera prima pero cualquiera diría que este chico hubiera ya filmado en más de una ocasión. También jóvenes  son sus actores, Eduardo Noriega y Fele Martínez así como de Ana Torrent. Un guión soberbio y unas interpretaciones más que memorables llevaron a esta película hasta la cima de convertirse en una de las películas más recordadas en el género del suspense en el cine español. Más tarde llegaron otras del mismo director igualmente recordadas pero fue con "Tesis" donde consiguió saltar a la fama. "Abre los ojos" o "Los otros" completan una tríada de suspense en la filmografía del director. Esta podríamos calificar la primera y gran etapa ya que posteriormente el cineasta ha ido desinflando su creatividad y visión en contra de la esperada proyección de su cine. 
La película. La base de la película muestra a una joven en su última etapa universitaria de la facultad de comunicación de Madrid en la que se prepara para realizar su tesis doctoral. El tema elegido es: "violencia en la televisión" y le pide a su profesor de tesis que le consiga cintas de la videoteca de la facultad lo más subidas de tono posible. Su profesor acepta conseguirle lo que pueda y se dispone a investigar en los archivos de la facultad. Esta búsqueda le hace descubrir un escondite secreto en el que encuentra un extraño almacén en donde se esconden una gran cantidad de misteriosas cintas. Por otra parte la protagonista también inicia sus investigaciones por la facultad en busca de cine altamente violento y conoce a un verdadero fan de este género. Tras pedirle consejo y revisar su material ella vuelve a la facultad en busca de su profesor pero sin éxito. Tras varios intentos encuentra a su profesor en la sala de visionado pero "muerto" en extrańas circunstancias. Ella recupera esa cinta de la que sospecha haber sido causante de la muerte de su profesor para ampliar su material pero lo que no sabe es que por este acto se está metiendo en una complicada trama de la que le costará mucho salir. 
Giños. La película tiene varios guiños e influencias de varios cineastas. Hitchcock sería el primero por la intriga de sus personajes, el suspense, la ambigüedad de todos los personajes. No te esperas lo que puede pasar en ningún momento y mantiene la tensión hasta el final y eso es mérito indiscutible de Amenabar. También hace un guiño hacia el momento en el que se vivía, la televisión era la nueva religión. En la última parte se ve algo que me parece curioso y es cuando le pide a un enfermo de la cama de al lado que le lea la dedicatoria y este la lee mecánicamente y en cuanto le vuelven a enchufar la tele fija la mirada automáticamente. Esto hace veré la actualidad aunque en aquel tiempo era menor que ahora. Hoy en día la sociedad esta totalmente monitorizada, un paso más a este mensaje de Amenabar. No sólo estamos enganchados a la tv sino que estamos controlados por las redes sociales y los GPSs. Este mensaje de la película me hizo recordar a otro clásico de culto de una década anterior: VIDEODROMO de David Cronemberg, un mensaje parecido al que nos hablaba en aquella ocasión el doctor Oblivion que aparecía tan solo por grabación de video en diferido. Segun el: "la televisión es el espejo de nuestra existencia" entre otras perlas. Me parece una cinta genial y el trasfondo acaba siendo el mismo. La sociedad hipercomunicada exige contenidos cada vez más nuevos y eso siempre eleva el listón y a veces puede pasar un umbral peligroso. Exigimos realidad desde nuestro sofá, queremos experiencias que nos transmitan emociones sin salir de casa y eso cada vez es más complicado.
En general le doy una muy buena nota a esta su primera película y como ya verán mejorará en las siguientes hasta su declive en la actualidad. Una pena...


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